domingo, 3 de mayo de 2009
¿Ya vieron a Córdova en la tele?
Dice menos de lo que aquí ya se dijo.
Una vez más demuestra que él no entiende nada --como con el sida, él cree en Dios y la Virgen María. Pero también demuestra que hace lo que hay que hacer como servidor público, obedecer los protocolos y las leyes. Y eso que hace bien se lo dicen desde afuera de México, por fortuna para nuestra salud, aunque los nacionalistas chovinistas no lo puedan creer ni entender. El Gobierno de México obedece y ejecuta bien las recomendaciones del sistema de salud global.
Se controla la Megademia. No se termina con ella. Falta tiempo.
Pero no es tan grave como aparentó al principio.
Serán unos tres meses mínimo, para ver bien lo que pasó de verdad. Se necesita tiempo y perspectiva.
De ahí la conveniencia de organizar y acordar el mejor modo de intento de regreso a la normalidad cuanto antes, para lo que se necesitará con seguridad la semana que viene completa. Hasta el próximo viernes, para decidir bien el regreso sin contagio real manifiesto. La paranoia estará perrona por un rato y será importante calmarla con buenas razones, fíjense que en realidad se contagió poca gente y los resultados sobre los infectados no fueron mortales en la mayor parte de los casos detectados.
Ya el martes próximo, 5 de mayo. Se sabrá si pueden regresar a la normalidad los restaurantes y quienes venden alimentos. Las escuelas hasta la otra semana, el lunes 11 de mayo. Si todo sigue como va hasta hoy.
Sólo así sabremos que ya hay algo claro y seguro. Hasta dentro de una semana más, cuando menos. No tiene sentido correr. El resultado de la acción social contra la Megademia, hasta este momento es eficacia, eficiencia y exactitud en la aplicación de los protocolos, pues ha sido la primera vez que son tomados con tal magnitud de alcance. Algo que nos protege. Se actúa como debe ser ante un problema de salud que puede ser muy grave. Pero que está previsto. Y que nadie ha satanizado, como ocurrió con el virus del sida.
Quienes hoy no muestran signos de contagio y quienes no han padecido ni los síntomas, están lejos del virus A(H1N1). Su salud será significativa para tomar las medidas que siguen contra la infección.
No fue tan rápido el contagio, hasta ahora, como se tenía prospeccionado que podía ser. Es algo que parece bueno para que no sea una infección mortal.
Lo que no se atreven a decir ni en sueños es que sea algo "natural". Dejan en interdicto que sea lo contrario, un producto "artificial". Guardan interesante silencio.
Y así sucesivamente.
Tal es el estado actual de la Megademia en la ciudad de México según el informe de Córdova en la tele. Él, quizá ya galaneando de suspirante a la presidencia, sale sin taparse la cara con la mugrosa mascarita esa, dando a entender que se siente muy lejos de un sujeto potencial de contagio.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario