viernes, 1 de mayo de 2009
Más sobre la carta robada y su parte maldita
Surfeamos en la red. Hay de todo sobre la megademia que nos aqueja. Mucha charlatanería y angustia disfrazada de sentido del humor; pero también mucha buena razón humana tratando de entender y resolver el problema. Lucidez e información útil. Como que los cubrebocaynariz casi no sirven para nada. Son un placebo momentáneo. Y si la cosa empeora, se pueden volver motivo de rudos desastres por falta de higiene.
No hay vacuna por ahora. Y la que haya será tan "efectiva" como la que ahora hay, si llega una nueva mutación del virus. Porque nadie ve bien para cuando alcanzar su desarrollo. Aunque, ya entonces, igual de factible es su mutación hacia lo inocuo, que quede.
Lo mejor. Basta con YouTube para estar en todo lo conceptual. Desde el lado delirante de las sectas religiosas, donde andan en lo de siempre del fin del mundo y que la culpa de todo la tiene gente como John Lennon y Nietzsche, por declararse ateos. Bla bla bla sin sentido, el absurdo de siempre antes las catástrofes y contingencias de este tipo, donde la religión demuestra ser peor placebo que los cubrebocaynariz dichososo. Pero lo bueno es que circula también mucha información úitl y sensata para comprender mejor y de modo racional y argumentado mucho de lo que está pasando y puede pasar, más todo lo que se debe hacer ya para que no ocurra lo peor y pronto salgamos de la emergencia sanitaria en que está el país entero, ni se diga la gran ciudad de México, que es desde donde reportamos todo esto.
También ya es un hecho es que esta enfermedad no es mortal, si se atiende pronto y del modo adecuado. Para lo cual existen dos drogas farmacéuticas. Que no escasean ni faltan, de principio, en esta ciudad. Noticia buena. Quien contraiga esta nueva figura de influenza cuenta con un muy alto porcentaje de probabilidades de salir con vida de ella y con pocos daños definitivos, según parece. Es parte de un proceso de variaciones de esta cepa de virus que vienen ocurriendo desde hace ya varios años, la novedad es la figura concreta actual; pero todo es parte de un proceso que se viene siguiendo desde hace tiempo, porque realmente parece ser afectado por la guerra bacteriológica y sus nefastos modos de conducirse con la ciencia y la tecnología.
La gente que en realidad ha muerto, tanto en la ciudad de México como en el país entero y el resto del mundo, todavía, por fortuna, es muy poca. Pero de todas maneras es una lástima y una gran pérdida que hayan muerto por culpa de este virus infeccioso.
Hace calor. Hay ligeros nublados. El esmog sigue quieto, menos turbio en apariencia. Sopla un ligero viento por las calles. Como durante todos estos dìas, la calle se ve rara. Con menos gente. Hoy se ve menos gente que nunca. Siempre la mayoría sin el estorboso cubrebocaynariz, tratando de comportarse, todas, como si no pasara nada más grave que lo que ya está pasando, pues no se nota que nada empeore.
No hay mucho que quede oculto en el asunto. Es posible entender por qué y cómo está ocurriendo, sin cábala ni magia ni profetismo new age. La ciencia y la tecnología humanas no pueden en realidad mucho de lo que dicen que pueden, porque generalmente están al servicio ciego del dinero y la especulación, que no hay investigación de punta sin becas ni grandes gastos de dinero. Y todo, por lo común, para la guerra. El sostén real del modo de producción imperante, la gran maquinaria de la guerra, el negocio de los negocios, pues todo lo produce para su destrucción, de ser posible, total.
Imposible hacer prospecciones sobre el final del estado de emergencia en que nos encontramos. Todo depende de muchas variables todavía, más el asueto mental de los burócratas. Los efectos negativos inmediatos en la economía no se notan mucho todavía. Pero no hay duda de que ahí están, el golpe ha sido duro para la ciudad. Ya lo iremos viendo poco a poco. Aunque no es como el del terremoto de 1985, sino algo más invisible en la arquitectura, el golpe de la megademia.
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Yo creo que sí hace falta prospección. Qué pasará después del 6 de mayo? La vida de la ciudad o la vida colectiva puede reanudar sus actividades? El anuncio ha sido que las respuestas estarán listas para el 6 de mayo pero no es así, no hay una respuesta clara, el remiendo, la inactividad económica y el asueto docente no es la opción. Las epidemias tienen ciclos y repuntes. Nos tendremos que vacunar todo/das, cuánto tiempo tardará eso?, en diciembre le escurre el moco a todo el mundo, eso no es caldo de cultivo para otra contingencia. Si es posible hacer un balance ahora para no estar remediendo.
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