domingo, 3 de mayo de 2009
Al amigo Antonio Rada
Ay, la música, baila desnuda, ay, la música, clases libres con Julio Estrada, la música, la amistad perpetua de Luis Herros y el instrumento guitarra. La música, ay de la música. Ay, con la música. Don Miguel García Mora me demostró que tiene el nombre de la Musa porque es lo que más insipira y lo que sólo se produce inspirado por la Musa. Ay, la música. Me enamoró de muy niño, antes del despertar íntegro de mi conciencia. Y por eso abusó de mi, con mi pleno consentimiento. Gracias a ella y por eso, nunca tuve inocencia ingenua en la vida consciente. No tuve que perder nada tan incómodo y zafio. Mis problemas, por la música, se aceleraron exponencialmente... A los 21 años ya era un recuerdo. Por eso escribí sin conflicto la inocencia paladina de ...Y te sacarán los ojos.
En días como estos, días de temor y temblor justificado, dìas de miedo, dìas de contenida rabia. La música adorna con flores la cadena. Es opio para el dolor real. La música. Enajena como la chela helada, quita dolores, a cambio de otros, quizá más graves, guizá más crueles... dolores ya no de música, digo yo, sino de Charles Baudelaire y ARthur Rimbud. Días de genio, días de Baco. Vino y rosas. La música.
Después de la danza, lo más sagrado que puede crear un animal como el organismo humano. Sí, la música, ay, la música... música, ni arte ni poesía... Música.
Bien, aquí está, como en los elevadores y los supermercados, como en los refrigeradores y los hornos, como en los aviones de guerra y en los tanques de guerra y en las naves espaciales de guerra. La música por todas partes.
Una cosa, la música, para mí, ay, tan alemana... Mi prima Pola Mejía y su prima Irene Herner dale que dale a Bach en el piano, ante la envidia mía, un hijo de entrenador de futbol americano del Poli al que su santo padre le explicó que la música era cosa como de jotos. Pero que estaba bien oírla y hasta tratar de tocarla en la guitarra mientras él no me viera de la mano de otro hombre.
Mis conflictos con la música. Todos resueltos con ser ateo. Yo no fui Nietzsche, no me volví loco a los 44 años.
Sopla un poquito de viento dentro de la gran cazuela de la ciudad de México Tenochtitlan-Tlatelolco. Afuera de la cazuela, en la Gran Ciudad de México, no sopla el viento. Hace más calor afuera que adentro de la cazuela. Hay poca humedad en el ambiente general. Se prospecciona más calor y descenso de la humedad. Que se quede quieto un rato el viento dentro y fuera. Más calor...
Y lo inesperado.
Ojalá no sea así otra vez. Ojalá falle mi prospección. Soy muy pesimista.
Soy el canario en la mina de carbón.
No quiero que pase lo que más me temo que puede pasar. Y por eso me dejo ir en mi locura. Para que no pase lo más malo.
Busco casos análogos en la historia... ¿Goethe en la guerra napoleónica? ¿Herman Broch en la cárcel de la gestapo? ¿Salman Rusdhie apuntado por el índice ssngriento de los talibanes? No, yo no estoy así. De estar, será como Tchaikofski en Moscú o como Mozart en Viena. Pero yo toco el piano con las patas y el maestro Federico Ibarra, cuando presenté mi examen de admisión para la Escuela Nacional de Música, tuvo la bondad de darme una bofetada en la cara cuando le repeti cantadas por mí las notas que él a bien tuvo tocar para mí en su piano y me pidio que fuera a escuchar a los Beatles en Radio Capital y no cantase ni en la regadera. Silencio total, me diagnosticó.
Pero canto y toco la guitarra y soy bueno con la harmónica de blues a la John Coltrane.
Sin embargo, Antonio Rada, la cosa es que en este mismo momento o en cualquiera de los próximos, durante unos tres días más cuando menos, nuestra gran ciudad de México puede sufrir una contingencia ambiental fuera de serie, sin igual próximo anterior. Y eso es un problema. Lo nuevo de verdad por completo es muy peligroso, más cuando son nuevos virus, fabricados muy probablemente en un laboratorio para la guerra bacteriológica con armas de destrucción masiva.
Ojalá, entonces, que nada de lo que me temo ocurra. Ojalá que me equivoqué en mis prospecciones más negativas. Ojalá esta cuarentena relativa en que se halla la gran ciudad termine sin mayor conflicto, tal como parece que va todo. Pero también ya ahorita puede estar comenzando en los hechos físicos de la atmósfera que respiramos la contingencia que motiva la existencia de esta blog. Ojalá no ocurran las desgracias que predigo, ojalá me vaya como al profeta Jonás de la Biblia. Que no pase nada. Mejor así. Quiero fallar en ver lo peor y quiero ver lo que no espero, que todo se resuelve sin mayor conflicto ni daño para los organismos que convivimos respirando en esta gran cazuela de la ciudad de México, jamás un valle, nada de eso. Es lugar de lagos y lagunas, es, en tal caso, una cuenca lacustre, aquí donde estamos...
México Tenochtitlan-Tlatelolco, la gran ciudad dual que fuera de la gente azteca, necia y bruta cual cualquier otra. Pero gente que comió viboras y alimañas para construir el islote que hace que todo se llame con la palabra... México. Nuestra ciudad.
Por ello, pido que me equivoque como ese personaje literario de la tradición heterodoxa de la Biblia judía. Jonás, el personaje de novela que fue tragado por una ballena nada parecida, seguramente, a Moby Dick. Que me equivoque. Y que la alarma de la Chorcha Chillys Willys quede nada más en otro ejercicio de alarma y vigilancia de la contingencia ambiental permanente que es el aire de esta ciudad desde hará ya unos dieciocho años, calculamos.
No veo mucha ingeligencia general sobre ese riesgo. Ese muy en concreto. El de la otra Megademia, veo que ya lo resuelven con miedo de ratas egoístas, ya no hay problema por ahora, todo es esperar unos tres meses. Higiene y paciencia, mucha paciencia. Pero lo otro, el riesgo de que la contaminación se vuelva un poquito más sólida en los hechos y nos cause nuevos problemas como gran ciudad de México... Muchos problemas, como que ahorita mismo empiece a llover y esa lluvia con partículas sólidas hechas algo como moco lodoso rayen la pintura de los cochecitos recièn lavaditos de todos los mexicanos de esta ciudad de chilangos provincianos egoìstas hasta las cachas y buenos para hacernos patos a la hora de ser de veras ciudadanos que pagan sus impuestos para vivir en paz.
--Si no nos hubiéramos atiborrado con tanta comida casera como hicimos de jóvenes, Raúl Casamadrid y Mendiola, su menda, estaríamos dándole así a la pachuca. Y no escribiéndonos cartitas de metaliteratura en Facebook. Pero según la pedrada es el sapo.
Total. Para ahorrar disgresiones líricas y subnotas en subnotas de presencias autoral de Mendiola. Un día vi mi nombre ligado al de personajes ilustres del Occidente tragapalomitas y mascachicle, amigo Antonio Rada, en el texto del portal de Telegenio lo vi, mi nombre. ¡Qué cosa! Bueno, así es la gente que lee libros, pensé, según la idea que tenía de la vez que nos conocimos en persona antes de lo que estoy contando.
Y vi lo que es la Fundación Telegenio. Cosa simpática, pienso.
Pero si tiene que ver con lo que estoy escribiendo como Salvador Mendiola, entonces esa Fundación Telegenio tiene que servir para resolver problemas de la humanidad, digo yo, Salvador Mendiola. Si no es así, táchenme de la lista de su club. No voy por allí.
Por eso, cuando empezó mi miedo por lo que está pasando y vi un su mensaje en Facebook, sentí que allí estuvo el choque de galaxias. No podía creer que la filosofía Telegenio, el día de estar al día, se distrajera con el futuro. Me puse como chinanpina con esa filosofía, que usted firma y afirma. Porque demostraba, con su omisión manifiesta, mi idea de que algo anda mal en el arte y la culturita del arte. Una cosa que hay que explicar con mucho detalle para que se entienda. Pero que termina en esto de la responsabilidad histórica ante las catástrofes colectivas. Que es donde veo que la fundación Telegenio es otra torre de marfil desde dónde contemplar la tragedia, mientras la tragedia no haga ver la inexistencia real de las torres de marfil. De eso debatimos cuando debatimos el fin del arte. No que no haya música. Sino que el arte no es camino para pensar y crear de modo válido para la humanidad, tiende a ser mucho narcisismo y egoísmo, mucho de lo mismo.
Aprovecho este rato de espera para conversarlo mejor con usted, ese problema. Ya que sí ésta es la noche del gran problema, no se ve mucha gente que pueda tomar medidas para resolverlo. Ése fue el coraje. Ése el choque de galaxias.
No puedo creer en los genios. No se necesitan. Los puntos límite, Teletón y Telegenio, no son representativos de nada, lo consensual, de estar, esta en medio de ambos y en ningo de los dos solamente.
Los artistas de Occidente no resuelven problemas. Son cigarras, cantan mientras las hormigas trabajan. Para vivir como ser humano, es mejor escuchar a las hormigas. No se vive sin trabajar. Y se puede vivir muy bien sin Beethoven y sin Picasso, ni se diga que sin Leonardo da Vinci o Miguel de Cervantes.
Para cruzar la medianoche del nihilismo, aunque Nietsche lo esperaba, el arte es un fracaso, sólo espectáculo. Lo auténtico está en otra parte. Y eso es lo que complica las cosas para resolver la contingencia ambiental en que está metida nuestra ciudad desde hace más de diez días y que hoy parece empeorar.
¿Qué tal si se necesita que los automóviles circulen de cierta manera para deshacer la peligrosa quietud del esmog sobre nuestras cabezas? ¿Qué tal si nadie más se encuentra pensando en esto?
¿Qué opina Usted?
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Mi estimado Salvador Mendiola: En primer lugar agradezco la nota al 100% puesto como usted muy bien dice me dio por mear fuera del retrete jejeje Ahora con la distancia, y con la explicación oportuna, se entiende mucho mejor, ya que, como bien sabemos, poco nos conocemos aunque ya no hayamos leído un poco, ya que, recordemos a Fritz: "Yo soy una cosa.Mi obra es otra". Ahora bien, recordemos que cada quien está en la etapa de vida que le corresponde... ¿Qué estabas haciendo a mi edad? Si mal no recuerdo, en 1985 salió tu libro de canciones, gracias al cual te conocí y lo leí a mis 18 años (tu tendrías 33) me identifiqué mucho con tu forma tan personal y particular de escribir poesía porque la veía como una poesía filosófica-existencial donde te abrías a la libertad de escribir todo lo que quisieras escribir de la forma en que lo quisieras escribir... ¡y eso me pareció genial! justamente en contra del orden simbólico-falogocéntrico podías, gracias a la poesía, liberarnos de las cadenas de la razón que exige el máximo beneficio con el mínimo esfuerzo... Por eso te busqué 7 años y por eso creía haber encontrado un ser diamante con el que podíamos quitarnos las máscaras y hablar del sendero del corazón y de que todo termina en belleza... además, me encantaba que fueras un desconocido: nadie sabía de tu libro, pregunté en el parnaso, en gandhi, en el sótano, fui a la Editorial en Vallarta 55, te busqué en la guía telefónica, hablé con 4 Salvadores Mendiola que no habían escrito ningún libro, conocí a Graciela pero no supo darme tu contacto, hasta que vi la revista de debate feminista y te reconocí por la palabra falogocéntrico... Hortencia me hizo el favor de decirme que dabas clases en la UNAM y después de 3 intentos fallidos le volví a escribir para que ella me dijera que desayunabas en Perisur... Y nos conocimos. Luego pasaron 7 años más y nos volvimos a encontrar pero ahora eras tú quién me buscó y encontró. Y sip, recuerdo muy bien tu De guerra y sueño y lo de tratar de salir de la jaula y la mejor solución que he encontrado hasta el momento es la EDUCACIÓN y sip, me interesa un abanico muy amplio aunque tengo predisposición por el Arte (por eso también me identifico con Nietzsche) también estoy medio loco (y me identifico con Dalí) pero sí algo has escrito acertadamente de mí fue tu dedicatoria de tu texto sobre Derrida ¿La recuerdas? Nuestras diferencias en facebook para mí no significan nada, porque en el fondo, aunque no lo creas, tenemos mucho en común. Claro, yo soy mucho más joven que tú y tú tienes más experiencia que yo, pero en lugar de darnos de sablazos deberíamos unir esfuerzos porque nuestras diferencias nos enriquecen y si tengo los huevos de debatirte aunque te aprecie demasiado jejeje y aunque sólo seamos 7 pelados seguidores de este blog, sabes que se te aprecia aunque nuestras galaxias colisionen y hagan más caos del caos jejeje y por eso compré el libro de Lezama y al rato iré por el de Adorno jejeje y esto ya parece cartita de amor o no se qué pero bueno, un abrazo reconciliador y que sigan los coscorrones pa' ver si aprendo ;)
ResponderEliminarAmigo Antonio Rada. Sus palabras me hacen pensar en José Martí con su amigo Manuel Mercado, dos almas nobles de Nuestra América. Cada una con su estilo, cada una con sus versos. Pero las dos almas en Nuestra América, conversando amistosamente el sentido del ser, el sentido de la historia. Como tiene que ser entre gente grande que se hace amiga.
ResponderEliminarComo puedes ver, Toño Rada, para efectos de la lucha libre intelectual en Facebook, yo soy algo así como tu Guasón tipo Heath Ledger, sin payasadas de calvo a la Jack Nicholson, puro puntapié a los testículos, o, mejor, como Blue Demon y Santo, el enmascarado de plata. Sigamos así por allá, donde abrevan las vacas sagradas del poetizar: Facebook.
Por acá la cosa es que la ciudad de México sigue en GRAVE CONTINGENCIA AMBIENTAL. La gente que no sea mensa, tiene que tomar en cuenta lo que dice la gente de MENSA, para saber tomar las medidas correctas en caso de que ocurra, en cualquier momento, lo que el inepto Ebrard no nos quiere decir que puede pasar. Porque sus estúpidos asesores izquierdistas le siguen diciendo que todo es un invento de Calderón para que subliminalmente les entren muchas ganas esta vez de votar por el PAN, ya nunca más por el PRI ó PRD, si es que son diferentes en algo, porque para robar, bobear y dictadorear, son la misma burra, nada más que revolcada.
Gracias por contestar. Gracias por conversar.
Un abrazo con seis brazos.
Ya en un plan más ligero. Su relato de arriba, amigo Antonio Rada, me hizo recordar esta vieja canción que canta la Chorcha Chillys Willys...
ResponderEliminarNo me explico todavía
el porqué te has alejado
si bien sabes vida mía
que eres tú mi adoración
Todo México me ha visto
calle arriba y calle abajo...
por doquiera te he buscado
en mi desesperación
Camino por "Narvarte"
"Polanco" y "Coyoacán"...
mi anhelo de encontrarte
me lleva al "Pedregal"...
Te busco por "Guerrero"
"La Villa" y "Tizapán"
por la "Colonia Obrera"
y no te puedo hallar
Me voy por "Lindavista"
"Condesa" y "Escandón"
con la mirada lista
pa' pedirte perdón
Y al llegar al Correo
renace mi ilusión...
parece que te veo...
y es mi imaginación.
No me explico todavía...
Lo demás sigue como va. Mal el ambiente respirable de la ciudad de México, en cualquier momento se puede complicar la contingencia. Pero igual no. Se detiene lo peor y regresa lo más próximo a lo normal.
Queda mucho por pensar.
¡Caraaaaaajooo!!!! jejeje ya hasta voy a chillar jiji esto de ser poeta no quita lo cursi ¿recuerdas pinche sapo feo? ¡NO me olvides! jejejeje Vaya, pues está bien, me gusta la idea de debatir y batirse en batidillos inte-L-ctuales con L de Listo xD Da gusto que pasé la iniciación ZEN xD y el Dalai Mendiola y sus adorables Chillys Willys le manden a uno abrazos tipo divinidad hindú con 6 brazos jejeje ¿Shiva? bueno da lo mismo. Pues da gusto ver que SÍ SE PUEDE, SÍ SE PUEDE jejeje y que aquí estaremos dando lata hasta que el OZONO nos alcance y nos tateme la piel... sí si soy consciente de la cantidad de porquerías que hay que solucionar... pero semos pecqueños... muy pecqueños jejeje y me ha recordado un chiste muy sabio de las hormigas y el elefante: Un día un elefante iba camine y camine y zaz que pisa con su patota un hormiguero y lo despepena... y sigue caminando... pero una de las hormiguitas logra subirse a la pata... y sube y sube y sube y sube... hasta que logra llegar hasta arriba y camina toooooooda la espalda y por fin llega al cuello y escucha a las demás hormigas gritándole: ¡Ahórcalo! ¡Ahoooooooooooórcalo! jajajajaja
ResponderEliminarEse chiste es mucho mejor cuando lo actúo xD
kissito feliz xD
P.D. Por salud lávate las manos y consume frutas y verduras.
P.D.2 Postdata patrocinada por la OMS.